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El Trono y la Silla – Tiber Film 1918

Il Trono e la seggiola - Tiber Film 1918
Oreste Bilancia, Yvonne De Fleuriel y Tullio Carminati (El Trono y la Silla – Tiber Film 1918)

Intérpretes principales Yvonne De Fleuriel y Tullio Carminati.
Puesta en escena por Augusto Genina

Argumento
En uno de esos pequeños reinos que parecen destinados únicamente a favorecer a los autores de operetas, para que puedan inspirar en ellos las tramas de sus frÍvolas creaciones, se desarrolla la interesante acción de esta sátira cinematográfica.

En la riente capital de un minúsculo reinado vivÍa una existencia feliz, pero monótona el prÍncipe Lindo, educado con esmero como corresponde al que debe ocupar un trono y regir los destinos de una nación, por pequeña que sea. Alternaban su educación, los sports, las leyes, los idiomas y los problemas de actualidad en el horizonte internacional, amenizado con la relación de las fantásticas proezas de alguno de sus antepasados, cuyas gloriosas hazañas ya sabía de memoria el aburrido príncipe.

El preceptor de su alteza no le dejaba un instante solo. Un enjambre de criados no le dejaban un momento para que pudiera seguir únicamente los impulsos de su voluntad. Salía de caza y tal instante le rodeaban los guardabosques. Si erraba el tiro un guarda le llevaba corriendo un conejo oculto a prevención y muerto de antemano para satisfacer su vanidad diciéndole que había cobrado una pieza magnífica. Pero le príncipe comprendiendo todas esas maniobras, sonreía amargamente al ver el ambiente de adulación y mentira que le rodeaba.

En la calle, en los salones, en todos los lugares que frecuentaba en busca de distracción, su linaje le hacía tan visible que en vano intentaba pasar desapercibido y gustar un momento de vida como los demás hombres.

Las mujeres no se rendían a su amor, sino a la vanidad de ser llamadas « la amante del rey » y al advertirlo, el príncipe Lindo experimentaba una amarga decepción.

Faltaba poco tiempo para que Lindo fuera elevado al trono y quería antes visitar libremente una gran ciudad donde nadie le conociese, para poder vivir con relativa libertad. Solicitó del regente la debida autorización y éste como extraordinaria concesión, le permitió salir unos meses de la corte pero acompañado de su preceptor, el duque de Mieditis, cuya prudencia y moralidad era una garantía de la seguridad del egregio heredero de la corona.

Por fin de incógnito salió Lindo hacia el país del arte y del sol Italia y su capital: Roma. La fatalidad quiso que también en el mejor hotel de la ciudad le conociesen. Immediatamente ordenó trasladarse a un hotel de menos lujo, en cuya tranquilidad y menos ceremoniosa etiqueta, halló un sitio ideal para establecerse. Se inscribió en el libro de viajeros como pintor y a su preceptor, como revendedor de pipas de yeso.

En la Plaza de España, unas vendedoras de flores le asaltaron ofreciéndole su mercancía. Lindo eligió varios ramos que le brindó la mas hermosa de todas y los entregó a su secretario que para no llevarlos hasta el hotel, los dejó caer al suelo lo que dio motivo a una pequeña disputa entre las vendedoras que terminó con la intervención de Lindo que ayudó a recoger del suelo las flores para depositarlas de nuevo en el cesto de la hermosa florista.

Encantado de la belleza de aquella hermosa hija del pueblo, el príncipe le ruega vaya a su estudio pero ella se disculpa diciéndole que debe volver a Sora, su pueblo.

Obsesionado por la idea de no perder aquella mujer, que tan bien se ajustaba a su carácter franco y jovial, el príncipe se trasladó a Sora para asistir con su preceptor a las fiestas del típico pueblecito. En aquel ambiente de calma, contemplando la sencillez de la vida pueblerina, Lindo sintió con más fuerza que nunca su amor a la vida sin cortesías hipócritas y sin dobleces cortesanas. Como se ajustaban al ideal de su vida aquellos panoramas inmensos y aquellas mujeres realmente hermosas sin secretos de tocador…!

Pero no falta el clásico drama de celos, que amenaza con destruir la felicidad del príncipe. Chicanito, un pretendiente al amor de Cecilia, disgustado por las atenciones que esta dispensa al príncipe, en cuya compañía está paseando, le amenaza con que deje en paz a la joven y abandone el pueblo pues de lo contrario, el joven campesino le indica con una resuelta mirada que la pasará mal.

El viejo preceptor aconseja al príncipe que deje la aventura, puesto que no puede responder que los mozos del pueblo la emprendan con ellos a palos y pedradas. Pero Lindo le contesta que no le parece proprio de un príncipe de sangre real el huir cobardemente y se apresta a defender a la joven de las amenazas de su novio. Este, furioso, intenta herirla, pero el príncipe la protege con su cuerpo, por lo que a pesar de lo rápido de la agresión, Cecilia solo recibe una pequeña herida en un brazo. Lindo, rechazado a los más atrevidos, logra encerrarse en una casa a la que los mozos del pueblo prenden fuego. Pero él salta por la ventana y tomando un caballo sin ensillar que por allí pacía, emprende vertiginoso galope con Cecilia salvándola de una muerte cierta a manos de los mozos del pueblo, enfurecidos y rencorosos.

Huyendo del bullicio y en busca de la calma, Lindo e Cecilia seguidos del preceptor, se han aposentado en un pueblecito de pescadores donde pasan el día pescando y haciendo excursiones y la noche paseando a orillas del mar silencioso y desierto.

Un día, mientras Cecilia y Lindo se bañan en el mar, se recibe del Reino un telegrama urgente: Lindo ha cumplido los 20 años y ha llegado el momento de hacerse cargo de sus deberes de monarca. Grande sorpresa de Cecilia al enterarse que Lindo es un Rey, pero él, triste y desesperanzado, le contesta que verdaderamente él es un Rey, pero en ello no tiene culpa ninguna…

(…)

Su disgusto con los deberes  de la investidura real, llega a su colmo cuando ve que sus ministros le quieren imponer bajo pretexto de la situación internacional una esposa tan fea come la hija del Rey Mecenas, que él rechaza en el acto.

Para poder realizar sus propósitos, Lindo elige el día de una solemne sesión en el Senado y cuando lo buscan para abrir la sesión y le entregan un mensaje en el que debe decir que ve con agrado la boda con la hija del Rey Mecenas, desciñe su espada, se quita la corona y libre ya de los emblemas de su alto cargo, los coloca sobre un montón de libros de modo que parezca que aún se halla sentado en la silla, y abandona la sala saliendo secretamente de palacio, dejando la sesión sin presidente, a la Corte sin mensaje, al país sin Rey!

Pero acude a llenar de alegría el corazón de Cecilia…

Días después, teniendo sobre sus rodillas a Cecilia, el ex-Rey lee alegremente la notizia de su muerte, único pretexto que la corte ha podido hallar para disimular su fuga, saludando en el relato a las exequias de su vida de Rey, la nuova vida de amor empieza a sonreírle.

Hablando con Tórtola Valencia

 

Barcelona, abril 1915.

A raíz de la reaparición en la escena de Sala Imperio de la por mil conceptos célebre artista Tórtola Valencia, después de una larga ausencia de Barcelona donde dejara tan gratos recuerdos de su exquisito arte, de fama mundial. comenzó a susurrarse que una novel casa editora catalana había escriturado a la gentil trianera para filmar una película que seguramente llamaría la atención por el sello inconfundible de originalidad que imprime a todos sus trabajos nuestra ilustre compatriota.

Tratándose de Tórtola Valencia del cinematógrafo — que tan gran fascinación está ejerciendo entre lo más escogido de los sacerdotistas del Templo de Talía — excusado es decir que la noticia despertó en mí ese inquietante deseo que siente todo periodista de confirmar lo sensacional, lo que sabe positivamente que ha de constituir la “nota del día”, pesadilla de los lectores.

No era tarea fácil averiguar indirectamente lo que sólo podía afirmar o desmentir Tórtola Valencia. Sus admiradores más asiduos ignoraban el caso. Ni el mismo Roger, con ser el más ferviente de todos, pudo comunicarme nada concreto; pero ella — me dijo — le dará detalles.

Pedí y obtuve de la exquisita amabilidad de Tórtola Valencia, un rendez-vous que se celebró en uno de los coquetones y lujosisimos salones del Círculo Artístico, el lugar más adecuado para recoger de los propios labios de un virtuoso de la talla de Tórtola Valencia, la información que asegura para el libro de oro de la cinematografía española y mundial una de sus más brillantes páginas.

Empezó ésta lánguida, porque ¿quién puede sustraerse a esa impresión indefinible que produce el verdadero arte encarnado en Tórtola Valencia y sancionado no ya por un público inteligente y culto de compatriotas, al que pudiera tildarse de parcial, sino por el público de Viena, de Berlín, de Munich, de Londres, de París, de Roma, refinado, exigente en todo?… Además, Tórtola Valencia sentía aquella madrugada (pues eran ya más de la una cuando terminara su labor en Sala Imperio y acudiera galante a la cita sin preocuparse de su cansancio, de que volarían las horas entre preguntas y preguntas de un despiadado y curioso periodista), sentía — repito — la tristeza de aquella noche de cielo cubierto y ambiente húmedo y quizás la nostalgia de un empresario ideal… pero la conversación se fue animando poco a poco hasta convertirse en nutrido tiroteo de preguntas certeras y de discretas respuestas.

Y entre copa y copa de champagne y algún que otro atentado de Tórtola Valencia a las sabrosas frutas que le fueron servidas y que tanto la gustan, la imponderable danseuse me hizo estas confesiones.

… llevo ocho años dedicada al Teatro, donde entré muy joven.

… del número de mis triunfos no puedo decirle nada, porque… fuera inmodestia en mí manifestarle que si el público de Viena y Berlín me mimó, el público de Londres y París me ha prodigado todas todas sus atenciones. Sin embargo, en Madrid, Munich y Viena creo que obtuve mis mayores éxitos artísticos.

… el Cine no sólo me gusta mucho, sino que me encanta, me admira como toda manifestación de Arte.

… Maria Carmi, la intérprete de Mi vida por la tuya, cuya prueba he visto anunciada estos días, es la artista cinematográfica preferida por mí.

… el film dramático; mejor dicho, muy dramático, me sugestiona.

… Pathé Frères, Gaumont, Éclair, Iris, de Munich y otras casas importantes, me han solicitado en varias ocasiones, pero no entraba en mis cálculos aceptar sus ofertas. He filmado dos películas editadas por la primera y tituladas La Bayadera y La serpiente, sin salir de mis danzas.

… no le han informado mal. En efecto, mi primer contrato de ese género y, por lo tanto, mi primer film verdad, será el que con el título de Pasionaria editará Condal Films, o sea la Sociedad Carballo, Prades y Compañía. Por cierto que estoy agradecidísima a las delicadas atenciones que tienen conmigo dichos señores. Son unos perfectos caballeros.

… el contrato firmado es por una serie de películas donde procuraré hacer cuanto me obliga mi entusiasmo por el cinematógrafo y mi deseo para que la Condal Films y el público queden satisfechos.

… ¿El metteur en scène? Un inteligente: José M. Codina.

… si mis contratos con las empresas de Teatro me lo permiten — cosa que no he estudiado todavía — quizás me decida, dentro de breves días, a firmar otro con los Sres. Carballo, Prades y Compañía hasta el fin del presente año.

…exigente, sí, señor. Mi primer film les cuesta bastante dinero.

…la suma…ya la puede V. suponer siendo, come es usted, perito en la materia.

…es cierto. Sé que la película Pasionaria ha sido ya pedida y hasta se ha concedido alguna exclusiva.

…me alegraré que acierte V. alcanzando yo un señalado triunfo en la cinematografía, como los que su bondad exagera al decir que he obtenido en el Teatro.

(…)

Terminada la parte profesional — lo diré así — de mi interview con la artista, comenzó otra no menos interesante (que es imposible que un periodista se deje en el tintero) con la admirada y admirable amiga.

Tórtola Valencia no ama más que al teatro, ni se siente atraída más que por la cámara cinematográfica. Así me lo confesó; pero… como tiene corazón de mujer… De ninguna manera piensa en casarse y esta resolución suya, dicha así, en seco, y que yo transcribo, supongo que caerá como una bomba entre los admiradores formales de la eximia artista.

(…)

J. Solá Guardiola
(El Mundo Cinematográfico)

 

El cine en Barcelona y Madrid, enero 1927

Al centro, Maria Caballé en el número El fumadero de opio (Frivolinas, 1927)
Al centro, Maria Caballé en el número El fumadero de opio (Frivolinas, 1927)

Barcelona, enero 1927.

El día 27 del pasado mes de diciembre se inauguraron en esta ciudad unos laboratorios donde pueden realizarse las más exigentes combinaciones y trabajos y que pueden muy bien codearse con las mejores instalaciones extranjeras. Se trata de los Laboratorios Cyma que la Pathé Baby, S. A. E., ha instalado con toda suerte de detalles y con gran riqueza y modernismo, que acredita una vez más a su director señor Ramón de Baños como hombre de grandes conocimientos en la difícil técnica del cinema, como también a los Establecimientos Debrie, de París, constructores del material de dichos laboratorios, que es la admiración de cuantos lo observan, por el altro grado de precisión y cuidados que acusa en sus menores detalles.

Se ha constituido en nuestra ciudad la Asociación de Periodistas Cinematográficos de España.

Durante unos días ha sido nuestro huésped, el periodista madrileño don Francisco Gómez Hidalgo, que regenta la editorial cinematográfica Latino Film, establecida en la Corte. El señor Gómez Hidalgo ha editado una cinta llamada La mal casada, en la que aparecen sus nietas, Belmonte y su esposa, Millán Astray, Franco, Marcelino Domingo y el general Primo de Rivera. La mal casada se estrenará pronto en el Teatro Tivoli.

Raquel Meller, nuestra genial compatriota, ha dirigido al distribuidor en España de la película Carmen, una sentida carta en la que figura el siguiente párrafo: « Le agradezco mucho que haga usted saber al público de España que he puesto en la película Carmen toda mi alma, todos mis amores. Era una de las ilusiones de mi vida interpretar figura tan representativa como ésta, y ya lo he logrado. Claramente comprenderá usted cuánto entusiasmo y cuánta de habré puesto en esta obra cinematográfica. Sin vanidad, sin orgullo, puedo decirle que la película Carmen ha obtenido éxito inenarrable en cuantos países se ha estrenado. Hago votos muy fervientes para que en España suceda lo mismo, y van con estos deseos mi saludo más entusiasta para todos mis compatriotas desde estas tierras americanas. »

Ha pasado unos días entre nosotros nuestro dilecto y querido camarada Luis Gómez Mesa. Su viaje a Barcelona ha tenido como principal objeto cambiar impresiones con la dirección de Popular Film para organizar de común acuerdo una serie de campañas beneficiosas a la cinematografía española, tan necesitada de orientación artística y de apoyo. El camarada Luis Gómez Mesa regresó a Madrid satisfecho de su visita a nuestra ciudad y de los acuerdos tomados con respecto a Popular Film, que durante el presente año irá introduciendo notables mejoras en todas sus secciones hasta lograr ser la primera revista cinematográfica de Europa, como ya lo es de España.

El médico a palos, la célebre obra de Moratín, recientemente trasplantada a la pantalla, va a ser sometida por la firma S. Huguet (Selecciones Capitol) que ha adquirido esta película, a la sanción de la crítica francesa, para lo cual se presentará la cinta en sesión privada en París. La firma S. Huguet se propone que dicha producción española sea exhibida en todos los países de Europa y América, sin excluir los Estados Unidos.

Después de una larga estancia en Madrid, ha regresado a ésta el actor cinematográfico don J. Martin, el cual ha tomado parte en la película editada en la Corte, Los vencedores de la muerte.

En el teatro Romea, actualmente dedicado al cine, se verificó el estreno de El Mistico, película de la Industrial Cinematográfica de España, basado en el vigoroso drama del eximio Santiago Rusiñol. En El Mistico se ha introducido un cuadro de baile típico, a cargo del Esbart de Dançaires y el canto de la Salve a la virgen de Montserrat, ejecutado por un numeroso coro. A pesar de todos estos aditamentos, la película, ni con mucho, el vigor y la bellezza de la obra teatral. Resulta siempre peligroso trasplantar a la pantalla obras tan conocidas y definitivas como El Mistico, sobre todo cuando el encargado de realizarla ­­— en este caso los señores Andreu e Maristany — carecen de la necesaria experiencia y denotan un gusto harto dudoso.

Desde hace unos días se encuentran en nuestra ciudad los cinematografistas madrileños don Oscar Horneman y don Luis R. Alonso, productor y director, respectivamente, de La loca de la casa, película basada en la comedia de igual título de Galdós. La presentación de esta cinta se efectuará en uno de los cines más importantes de Barcelona.

Acaba de constituirse en nuestra ciudad Iris-Films, Asociación Cultural del Arte Cinematográfico, cuya entidad tiene como esencial objeto establecer estudios y clases para la creación de artistas de artistas cinematográficos, con los que se harán ensayos de proyecciones de cintas con argumentos de dramas y comedias que respondan a la moral y costumbres de nuestro país.

Madrid, enero 1927.

Se anuncia para muy pronto el estreno en el teatro Princesa de la película española El bandido de la sierra, adaptación del drama del mismo título, de Luis F. Ardavín. La obra ha sido adaptada al cine por su propio autor y dirigida por Eusebio F. Ardavín. Son sus principales intérpretes Josefina Díaz de Artigas y Santiago Artigas, primeros actores del teatro Reina Victoria de esta Corte.

Se ha celebrado con gran éxito la prueba privada de Frivolinas, comedia de gran espectáculo, combinada con fragmentos y sketches de las revistas Velasco, interpretada por María Caballé, Rosita Rodrigo, Eva Stachino, Blanca Pozas, el gran excéntrico Ramper, José López Alonso, Olvido Rodriguez, Luisa Vieden, Felisa López y más de 200 señoritas de conjunto, 500 toilettes, himnos a las naciones de Italia, Francia, Bélgica, Portugal, Argentina, Japón, Alemania, Inglaterra, Norteamérica y España, finalizando con un himno al esperanto, cantado por nutridas masas corales, con letra arreglada en español.

Otro triunfo de la cinematografía nacional ha sido el estreno en el Palacio de la Música de Los vencedores de la muerte, obra adaptada de la novela del mismo título, original de A. Insúa, bajo la esperta dirección de Antonio Calvache y con excelente fotografía de Armando Pou.

En el Cinema Argüelles se proyectó con éxito la obra El pilluelo de Madrid, dirigida por Florián Rey e interpretada por el pequeño Pitusín, el cual hace un excelente trabajo en su doble papel.

Se ha constituido la nueva sociedad cinematográfica denominada R. A. C. E. Su primera produción, Las de Méndez, es una comedia de costumbres madrileñas basada en escenas reales del vivir de la clase media. El argumento y dirección de la obra a cargo de Fernando Delgado, principales intérpretes: Carmen Viance, Lina Moreno, Juana Espejo, Isabel Alemany, Javier Rivera e Fernandez de Córdova,